
Autor: Kerstin Gier
Editorial: Montena
ISBN: 9788484419983
Precio: 17'95 €
Todo había comenzado con aquel beso.
Gideon de Villiers me había besado a mí: Gwendolyn Sheperd.
Naturalmente, debería haberme preguntado por qué se le habría ocurrido aquella idea de una forma tan repentina y en unas circunstancias tan extrañas -escondidos en un confesionario y todavía sin aliento tras una persecución de película por medio Londres-. Pero el hecho era que en aquel momento yo no pensaba absolutamente en nada, aparte quizá de que no quería que el beso acabara nunca. Por eso tampoco fui del todo consciente del tirón que sentí en el vientre ni me di cuenta de que entre tanto habíamos vuelto a saltar en el tiempo...
Cuando terminé de leer Rubí tenía muchas ganas de seguir leyendo esta trilogía y me hice con los dos siguientes gracias a la editorial.
Con Zafiro nos adentramos más en la vida de los personajes y aparecen dos nuevos: Xemerius, un divertido daimon gárgola que me ha gustado muchísimo, y Raphael, el hermano pequeño de Gideon que asistirá a clases con Gwen y Leslie. Charlotte y la tía Glenda siguen tan insoportables como siempre, y Gwen tendrá numerosos encuentros con su abuelo Lucas en el pasado y juntos intentarán averiguar por qué Lucy y Paul robaron el cronógrafo aunque tardarán mucho en conseguirlo. Gwen y Leslie descubrirán que la magia del cuervo que posee Gwen es su poder para ver y hablar con fantasmas (y daimones), cosa que yo ya me imaginaba.

Además, Gwen tendrá que volver a encontrarse con el conde de Saint Germain en una soirée (que saldrá mejor de lo que Gwen esperaba aunque hará el ridículo) y un baile para el que tendrá que aprender cómo bailar el minué. La tía Maddy también tendrá una horrible visión en la que un rubí con forma de corazón es destrozado por un león, ¿le destrozará Gideon el corazón a Gwen?
Esta vez no me he hecho ningún lío con los personajes y, aunque en este había menos acción que en el primero, he de decir que me ha gustado mucho más. Ya me he leído Esmeralda y espero tener la reseña para el próximo viernes o quizás antes.